Musitándole cosas fatuas a un ser perfecto
Perturbado sigo esperando de antaño
La llegada o el suicidio del ser extravagante
Que contenga a manos llenas
Las perpetuas alabanzas ya olvidadas. Perdidas. Imberbes.
Ya es lejano el día dos de mi regazo
Donde una mirada triste y antigua
Acompasaba timorato un símil fulguroso
En busca de un consuelo o un simple si.
Y fue hermosamente inútil
Tratar de sofocar tus ansias
Tratar de mendigar tus ojos
Tratar de comprar tu vida
O un pedazo de tu cielo.
Procreaste sin siquiera contemplarlo
Duendecillos vivaces imaginarios
Que danzaban en el mundo recreado
Instantáneo. Libre. Puro.
Llegaste como mujer sin mirada de mujer
Puramente ladrido nocturno
En sesiones cándidas prolongadas
La carne enmudecida
Se encargó de darle forma
Tus manos ya lejanas
Subyugaban los segundos que pasaban
Escapándose vivazmente los recuerdos y penurias
Que enmascaraban los cadáveres abandonados
Aquí estoy. De ti hablo
No me corro. A ti voy
Llegaré sesgando paneles de las cimas
Adormitando abrazos a cada extraño del camino
Burlándome de mi risa absurda
Hablándole a la nada
Saludando cabalmente a la vergüenza
Dejaré al tiempo que pase tiempo
Volveré a verte en mis noches tibias
Buscaré un consuelo en mi voz inerte
Buscare el alivio en tu consuelo puro
Contemplo mi divina suerte errónea
A quemarropa la primera mirada
Probar ese eco que necesito
Para sentir que aun estoy vivo
Perturbado sigo esperando de antaño
La llegada o el suicidio del ser extravagante
Que contenga a manos llenas
Las perpetuas alabanzas ya olvidadas. Perdidas. Imberbes.
Ya es lejano el día dos de mi regazo
Donde una mirada triste y antigua
Acompasaba timorato un símil fulguroso
En busca de un consuelo o un simple si.
Y fue hermosamente inútil
Tratar de sofocar tus ansias
Tratar de mendigar tus ojos
Tratar de comprar tu vida
O un pedazo de tu cielo.
Procreaste sin siquiera contemplarlo
Duendecillos vivaces imaginarios
Que danzaban en el mundo recreado
Instantáneo. Libre. Puro.
Llegaste como mujer sin mirada de mujer
Puramente ladrido nocturno
En sesiones cándidas prolongadas
La carne enmudecida
Se encargó de darle forma
Tus manos ya lejanas
Subyugaban los segundos que pasaban
Escapándose vivazmente los recuerdos y penurias
Que enmascaraban los cadáveres abandonados
Aquí estoy. De ti hablo
No me corro. A ti voy
Llegaré sesgando paneles de las cimas
Adormitando abrazos a cada extraño del camino
Burlándome de mi risa absurda
Hablándole a la nada
Saludando cabalmente a la vergüenza
Dejaré al tiempo que pase tiempo
Volveré a verte en mis noches tibias
Buscaré un consuelo en mi voz inerte
Buscare el alivio en tu consuelo puro
Contemplo mi divina suerte errónea
A quemarropa la primera mirada
Probar ese eco que necesito
Para sentir que aun estoy vivo
Agradecido eternamente al error bendito de tu suerte, dejo reposar a mi quietud.
Danzaré alegremente mi tristeza y pediré que acompañes mi exiliar.
Danzaré alegremente mi tristeza y pediré que acompañes mi exiliar.


"Y fue hermosamente inútil
Tratar de sofocar tus ansias
Tratar de mendigar tus ojos
Tratar de comprar tu vida
O un pedazo de tu cielo."
Una gran paráfrasis.