domingo, mayo 28, 2006
Mi sueño azul
Y pasaron ya muchos días, desde que abandoné mi alma, en aquel rinconcito donde te susurraba al oído, donde te robé una mirada, donde vendí mi existir. Y a pesar que tu boca me gritaba inmóvil ‘no te vayas’, a pesar de todo…, tuve que partir.
Cuando desnudé mi ser frente a tu mirar y deshojé mis recuerdos lenta y tortuosamente, los minutos danzaban lentamente, como una comparsa fúnebre que marcaba el paso del expirar de mi ilusión, mientras tus labios emanaban palabras insípidas que atravesaban y golpeaban sin querer cada parte de mi.
Te miré, lloré, sonreí, fenecí y volví a la vida sólo para ti, porque a pesar de tu ausencia en mi, me perteneces; ya que en tus ojos está mi luz, en tu sonrisa mi paz y en tu existir, la manera mas sublime que un inmortal pueda concebir.
Viviré errante en mi mundo creado, sin tu mano junto a la mía que guíe cada paso de mi andar. Ahora, sólo queda descansar súbitamente, para evitar más dolor y saborear gustosamente la muerte, a pesar de que no te quise para ayer, no te quiero para hoy, yo te quiero para toda la vida.


Plasmé mis ideas en una mañana común y corriente, donde cualquier humano pudo escribir un disparate. Yo no soy un escritor, sino que trato de superar el trauma que causó mi muerte.
 
Posteado por Taek a las 4:45 a. m. | Link | 2 comentarios
Existir
Sentado entre pájaros y árboles, le pregunté a la noche si volvería a verte, mas en el silencio encontré la respuesta, como siempre, negativa a mis pretensiones.
Medité sollozando el recuerdo de tu rostro, la perfección de tus errores, la corrección de tu escribir. Y en cada lágrima derramada, se alejaba un recuerdo, una sonrisa tuya, o quizás, algo que nunca me perteneció.
Pocos días quedan ya en mi existir, mientras mis ganas de vivir me llevan a pensar que no moriré, a pesar que las llamas de mis deseos, consumen cada parte de mi lacerado cuerpo.
Bastaría una palabra tuya para sanarme, para adormecer con tu suave mirar ese eco que castiga constantemente el pasar de mis días, aquél tormento que me persigue noche y día sin poderse detener.
Al fallecer, me convertiré en polvo, más aún en esa forma volaré hacia ti, acariciaré tus cabellos, dibujaré tu rostro, tomaré tus manos, te diré te quiero, te diré te extraño…
Volveré al cielo-infierno –mi lugar de origen- y tú seguirás siendo mujer, hombre, ser, ente, Dios...
Pasará el tiempo, y de tu rostro brotarán las palabras que murmuré a tu oído, cada lágrima que derramé. Se marcará indeleble con líneas gruesas en tu suave tez, y, llorando recordarás sobre mi lápida ya olvidada, mis besos, mis caricias, mi ser…


Dos palabras bastan para perderme, la muerte pronunció una; cielo e infierno: juguemos a los dados, el vencedor… poseerá mi alma.
 
Posteado por Taek a las 4:45 a. m. | Link | 0 comentarios
ENFERMEDAD
Postrado en el vestíbulo de un bar melancólico, circunscrito de recuerdos y sollozos, maldecía mi existir y mi andar.
Empero, mi madre desde los confines, acobijaba en su seno cada pena,… mi dolor.
Ya pedí dos Nerudas, mas aún persigo las odas y hadas que de él se formaron, palabras tenues que son inmunes a mi pesar.
Ya bebí también tres clásicos, mas entre Góngora tinto, Cervantes blanco y un Tolkien seco ya olvidado, la ofuscación todavía converge en mi pensar, pues la embriaguez de alma aún no se apodera de mí.
Descanso un poco, saboreo lo absorbido, miro hacia el cielo y maldigo a Dios. Un trago amargo recorre mis vísceras, al evocar palabras que despiertan el odio del señor.
Después del receso, concentro mis penas, motivo perfecto para esta velada de amor.
Sorbos van y vienen. Sabores insípidos agitan mis ansias, despiertan efímeramente el cavilar.
Nada ni nadie logra aún calmar estas ganas de evitarlo todo, de triturar el aire, cogerlo, retorcer mecánicamente su esencia, su motivo, su existir…
Ya pasaron cuatro, cinco,… mil Echeniques y su verbo jocoso no logra despertar a mi lúgubre ser que adormita en lo absurdo.
Me tomaré sólo un Vallejo más, tal vez su tristeza adormezca mi pensar…


El sol se asoma desde mi poniente, semilla perfecta de inspiración. Azul naciste y así morirás. Brillarás en mi cielo anhelado… el sueño ideal
 
Posteado por Taek a las 4:29 a. m. | Link | 0 comentarios