martes, julio 25, 2006

Sentir

Decenas de horas acompañan mis tardes
Excomulgando tranquilas
Deseos tornados infelices
Inseguros
Timoratos

Volveré a las andadas de los días precoces
Donde yo era yo
Tú eras yo
Y yo era nada
Yo era nada y me aunaba en un todo
Ese todo de un alba intranquila
Acorazado de madres benditas
Que vigilaban mi cuna-dormir.

Volveré, y volveré como nunca
Como nunca y como siempre lo haré
Pensando a fuego vivo
Que la verdad no hiere
Pensando a escasos metros
De tus labios sombríos
De tus manos tangentes
De tu sonrisa telúrica

Volveré en mi día triunfal
Deshaciendo aciertos
Resucitando ánimas y fantasmas parcos
Prescindiendo de la alquimia
Para sentir el tierno y sublime sabor del expirar
Que desprecian los vivos
Que desean mis versos

Volveré a mi cuna-dormir
Un día temprano que siento
Y siento que me observa sigiloso
Esperando rapazmente un descuido
O
Una declaración de amor
Me despojaré de las ropas
Como hojas secas del otoño
Y reposaré desnudo en sábanas necrofilias
Para sentir que no estoy solo
Para sentir que ya no respiro.

 
Posteado por Taek a las 6:51 p. m. | Link | 1 comentarios
sábado, julio 08, 2006

KASUMI

Musitándole cosas fatuas a un ser perfecto
Perturbado sigo esperando de antaño
La llegada o el suicidio del ser extravagante
Que contenga a manos llenas
Las perpetuas alabanzas ya olvidadas. Perdidas. Imberbes.

Ya es lejano el día dos de mi regazo
Donde una mirada triste y antigua
Acompasaba timorato un símil fulguroso
En busca de un consuelo o un simple si.

Y fue hermosamente inútil
Tratar de sofocar tus ansias
Tratar de mendigar tus ojos
Tratar de comprar tu vida
O un pedazo de tu cielo.

Procreaste sin siquiera contemplarlo
Duendecillos vivaces imaginarios
Que danzaban en el mundo recreado
Instantáneo. Libre. Puro.

Llegaste como mujer sin mirada de mujer
Puramente ladrido nocturno
En sesiones cándidas prolongadas

La carne enmudecida
Se encargó de darle forma
Tus manos ya lejanas
Subyugaban los segundos que pasaban
Escapándose vivazmente los recuerdos y penurias
Que enmascaraban los cadáveres abandonados

Aquí estoy. De ti hablo
No me corro. A ti voy
Llegaré sesgando paneles de las cimas
Adormitando abrazos a cada extraño del camino
Burlándome de mi risa absurda
Hablándole a la nada
Saludando cabalmente a la vergüenza

Dejaré al tiempo que pase tiempo
Volveré a verte en mis noches tibias
Buscaré un consuelo en mi voz inerte
Buscare el alivio en tu consuelo puro

Contemplo mi divina suerte errónea
A quemarropa la primera mirada
Probar ese eco que necesito
Para sentir que aun estoy vivo

Agradecido eternamente al error bendito de tu suerte, dejo reposar a mi quietud.
Danzaré alegremente mi tristeza y pediré que acompañes mi exiliar.
 
Posteado por Taek a las 1:16 a. m. | Link | 1 comentarios