Y pasaron ya muchos días, desde que abandoné mi alma, en aquel rinconcito donde te susurraba al oído, donde te robé una mirada, donde vendí mi existir. Y a pesar que tu boca me gritaba inmóvil ‘no te vayas’, a pesar de todo…, tuve que partir.
Cuando desnudé mi ser frente a tu mirar y deshojé mis recuerdos lenta y tortuosamente, los minutos danzaban lentamente, como una comparsa fúnebre que marcaba el paso del expirar de mi ilusión, mientras tus labios emanaban palabras insípidas que atravesaban y golpeaban sin querer cada parte de mi.
Te miré, lloré, sonreí, fenecí y volví a la vida sólo para ti, porque a pesar de tu ausencia en mi, me perteneces; ya que en tus ojos está mi luz, en tu sonrisa mi paz y en tu existir, la manera mas sublime que un inmortal pueda concebir.
Viviré errante en mi mundo creado, sin tu mano junto a la mía que guíe cada paso de mi andar. Ahora, sólo queda descansar súbitamente, para evitar más dolor y saborear gustosamente la muerte, a pesar de que no te quise para ayer, no te quiero para hoy, yo te quiero para toda la vida.
Plasmé mis ideas en una mañana común y corriente, donde cualquier humano pudo escribir un disparate. Yo no soy un escritor, sino que trato de superar el trauma que causó mi muerte.


TA BACÁN
"Viviré errante en mi mundo creado, sin tu mano junto a la mía que guíe cada paso de mi andar".
A VECES UNO NECESITA QUE LO GUÍEN